Dos años con esta ventana a mi lado. Admito que nunca había notado esta ventana. Para mí, ella no pasaba de una pared. A miraba y vía como sólamente una pared, sin necesitar de atención ninguna, pues basta usted mirar para pared una vez, para saber que ella estará allí y no irá a la lugar ninguno.
Es cliche, pero fue justamente un día lluvioso que compartimos por primera vez aquella ventana. No fue ningún acontecimiento Histórico, no hube fuegos y ni música. Fue algo simple y natural, como se te conociera hace años. Usted paró de mi lado y admiró conmigo, el olor de lluvia, el mundo cayendo en formas de gotas y el barulho de las ruedas girando en el asfalto mojado.
Desde entonces, pasé a compartir esta ventana con usted y todos los días a contemplaba. Asistiendo los cambios climáticos, el olor del cielo, las nubes en formas de Woody Allen y acompañar con los ojos, los coches yendo para algún lugar descrito en las canciones de Dylan.
Pero el más importante, es que vi que que el mundo no gira como la Tele muestra o como Bauman retrata en sus libros. El mundo gira para la dirección que queremos, para la dirección que discutimos…
No sé para donde usted fue, no sé con quien fue y no sé cuáles ideas posee ahora en su cabeza. Creo hasta que haya me olvidado, ya que usted es una astronauta así como yo.
Pero, estoy en el mismo lugar, viendo esta ventana, sintiendo tu falta y viendo el mundo girar sin usted.
Espero que esté bien y protegida del frío.
Gran beso.